Publicado: 14 diciembre 2020 a las 10:00 pm
Categorías: Artículos
Por Alfonso Pérez Muñoz
Hoy en día, tanto profesionales de la psicopedagogía como docentes deben conocer y saber aplicar de forma adecuada una evaluación psicopedagógica.
La evaluación psicopedagógica es la base de la intervención de la misma, por lo que es imprescindible en el ámbito escolar para analizar los distintos factores que afectan al aprendizaje, identificar las necesidades educativas de los alumnos/as y promover las mejores acciones educativas y sociales que garanticen la inclusión social y el logro de los resultados académicos de los alumnos/as.
Tomando como referencia la definición del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (2011-2018), todavía vigente, la evaluación psicopedagógica se define como un:
…proceso de recogida, análisis y valoración de la información relevante sobre los distintos elementos que intervienen en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Sirve para identificar las necesidades educativas de determinados alumnos que presentan o pueden presentar desajustes en su desarrollo personal y/o académico, y para fundamentar y concretar las decisiones respecto a la propuesta curricular y el tipo de ayudas que dichos alumnos puedan precisar en el desarrollo de las distintas capacidades.
En general, la evaluación psicopedagógica se utiliza en evaluaciones individuales de alumnos/as para el diseño personalizado de intervenciones psicopedagógicas, mientras que si lo que se evalúan son grupos o comunidades, lo que se suele utilizar es la evaluación diagnóstica y la metodología de programas; aunque, en general, los procesos y fases, en ambos tipos de evaluación, son muy similares.
Según Roig, Amador, Abad, Forns y Kirchner (2012), las distintas fases y objetivos de la evaluación psicopedagógica son las siguientes.
Una de las fases más importantes del proceso de evaluación psicopedagógica tiene que ver con la recogida de la información. En este momento clave del diagnóstico es imprescindible seleccionar las técnicas e instrumentos más adecuados y válidos para cada uno de los factores o procesos que se están evaluando. No hay técnicas o métodos válidos para todos los casos; hay que seleccionar siempre el mejor instrumento y procedimiento para el problema concreto que se está evaluando.

Por último, aunque no menos importante, la evaluación psicopedagógica debe ser siempre multidimensional, en relación con los siguientes conceptos y procesos (Silva, 1982, y Pelechano, 1988):
Las necesidades específicas que se evalúan en el contexto escolar, por medio de las evaluaciones psicopedagógicas —para identificar y definir después las mejores soluciones psicopedagógicas—, son las necesidades específicas de apoyo educativo.
Se trata de un concepto amplio que incluye todas las necesidades de apoyo psicopedagógico que se dan en el ámbito escolar. En concreto, las siguientes:

Algunas de las posibles intervenciones psicopedagógicas de apoyo y compensación a los alumnos/as con necesidades específicas de apoyo educativo, son las siguientes (Martín-Macías, 2010):
Martín-Macías, E. M. (2010). Detección de necesidades específicas de apoyo educativo en el centro: evaluación psicopedagógica. Pedagogía Magna, (8), 85-93.
Pelechano, V. (1988). Del psicodiagnóstico clásico al análisis ecopsicológico (vol. 1). Valencia: Alfaplús.
Roig López, F.; Amador Campos, J. A.; Abad Gil, J.; Forns i Santacana. M.; y Kirchner Nebot (2012). Avaluació psicològica (nova edició). Barcelona: Editorial UOC.
Silva, F. (1982). Introducción al psicodiagnóstico. Valencia: La Pau-Promolibro.
Fuente:
https://www.unir.net/educacion/revista/evaluacion-psicopedagogica/
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