Publicado: 19 junio 2025 a las 4:00 pm
Categorías: Artículos
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Por Cristina Pérez-Manglano

La lectura del libro Superar la dislexia. Una experiencia desde la investigación, de Luz Rello, es muy recomendable para el ámbito de la docencia. En él se relata cómo la falta de detección de su dislexia le causó un largo sufrimiento durante su escolarización. Pero también muestra cómo su fuerza de voluntad le impidió rendirse.
Algunas de las cosas a resaltar son el origen del trastorno y su definición actual según el DSM-5 (2013):
«Se refiere a ella como un patrón de dificultades del aprendizaje que se caracteriza por problemas con el reconocimiento de palabras en forma precisa o fluida, deletrear mal y poca capacidad ortográfica.»
La dislexia no está relacionada con la inteligencia; estudios de neuroimagen confirman que las personas disléxicas presentan un patrón de actividad cerebral alternativo. Por otro lado, a lo largo de este libro, se muestra la investigación de los diferentes patrones que tienen las personas con dislexia, como un movimiento ocular diferente al leer.
Además, tiene alta heredabilidad (se estima que hasta un 60 % de la variación lectora se explica por factores genéticos) y un amplio abanico de comorbilidades: entre un 20 % y un 40 % de los disléxicos también presenta TDAH, cerca del 40 % tiene dificultades en cálculo (discalculia) y en torno al 70 % presenta problemas de escritura (disgrafía o disortografía).
La detección temprana es muy importante. La plataforma Dytective, ofrecida por la autora y su equipo, es una de las pocas herramientas digitales en español científicamente validadas como test de cribado, tal y como podemos leer en el artículo científico Predecir el riesgo de dislexia con una prueba gamificada en línea (publicado en PLOS One). Gracias a esta, las escuelas pueden identificar posibles casos y, además, ofrecer ejercicios interactivos basados en errores reales de personas con dislexia. Estos ejercicios ayudan a mejorar las habilidades lingüísticas del alumnado con dislexia, ya que sus errores tienen un fundamento neurológico y son difíciles de reconocer de forma consciente por parte de estas personas.
El profesorado debe ser consciente de todo esto, poniendo facilidades a la hora de examinar, entre otras cosas, dando tiempo extra o haciendo pruebas más accesibles. Además, dado que el problema más complejo es la detección, hay que tener siempre altas expectativas hacia todo el alumnado, fomentando el aprendizaje de la lectura desde edades tempranas.
Todas estas orientaciones deben ir acompañadas de amistades y un contexto de apoyo que protejan, cuiden y nunca te dejen atrás durante el aprendizaje, cueste lo que cueste.
«En la vida no hay cosas que temer, solo cosas que comprender» (Marie Curie)
Fuente: https://periodicoeducacion.info/2025/06/19/superar-la-dislexia-con-el-apoyo-de-la-investigacion/
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