‘Migrantes Anónimas’, un podcast que rompe estereotipos con la voz de quienes cruzan fronteras

Publicado: 13 mayo 2025 a las 2:00 am

Categorías: Artículos

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Por Laura de Grado Alonso

En muchos medios de comunicación, la migración suele aparecer asociada a cifras, situaciones de emergencia, conflictos o delincuencia. Las personas migrantes aparecen criminalizadas o idealizadas, pero rara vez escuchadas. El podcast Migrantes Anónimas, creado por Alejandra Ceballos y Daniela Castellanos, dos migrantes colombianas radicadas en España, nació precisamente para que la voz de las personas migrantes sea el centro del relato y ofrecer un espacio de escucha donde caben la duda, la contradicción, la emoción y la dignidad.

“Muchas veces no se humaniza el relato de la migración, porque somos súper criminales o héroes”, explica a Efeminista la periodista y cofundadora del podcast, Alejandra Ceballos (Quindío, 1997), para quien es fundamental salir de esa mirada y reconocer algo tan básico como que las personas migrantes son “humanos comunes y corrientes” que vienen a hacer su vida “y ya está”.

El propósito de Migrantes Anónimas no es otro que ese: restituir la humanidad robada por el sensacionalismo, desmontar estereotipos, cuestionar el paternalismo institucional y visibilizar las complejidades de migrar desde una mirada crítica, feminista y anticolonial, explica.

“El podcast nace de una necesidad personal”, añade la también cofundadora y diseñadora industrial, Daniela Castellanos (Bogotá, 1994). En su proceso como mujer migrante en España, llegó un momento en el que sintió el impulso de compartir los aprendizajes acumulados a lo largo de los años. No se trataba solo de contar su historia, sino de “abrir un micrófono para que otras personas puedan compartir la experiencia y acompañarlas”.

Contar la migración sin estereotipos y en primera persona

Ambas vivían en A Coruña, Galicia, cuando se conocieron practicando escalada. Tras muchas conversaciones en el rocódromo, se dieron cuenta de que compartían reflexiones sobre la experiencia de migrar y decidieron empezar a grabar juntas.

Desde su lanzamiento, Migrantes Anónimas ha tratado temas como el duelo migratorio, el amor atravesado por las fronteras, las contradicciones de volver al país de origen, las relaciones laborales marcadas por el racismo y el clasismo, o la migración forzada. No desde la voz de especialistas, sino desde el testimonio vivo de quienes han cruzado fronteras. Y, sobre todo, desde el derecho a contarse en primera persona.

“Una cosa que teníamos clara desde el principio era mostrar ese otro lado de la migración, esas historias que no se cuentan. Siempre decimos que, por un lado, en los medios del país de destino se habla muy mal de los migrantes, mientras que en nuestros países de origen la migración se idealiza. Te cuentan el final, la historia de éxito, pero omiten todo lo que ocurre antes: los trámites burocráticos, si hay o no racismo, la soledad…”, explica Ceballos.

Su compañera, por su parte, reflexiona sobre cómo la experiencia de ser migrante es vista desde fuera: “Ser migrante es una cosa, pero cómo te ven desde fuera es otra. Al final, aunque la mayoría de quienes nos escuchan sean migrantes, sabemos que las conversaciones que generamos también pueden impactar a quienes no lo son, a esos terceros que están ahí y hacer que se cuestionen cosas”, explica.

Alejandra Ceballos (i) y Daniela Castellanos (d), creadoras del podcast ‘Migrantes Anónimas’. EFE/Laura de Grado

“El derecho a migrar no debería estar condicionado a tu currículum

En su segunda temporada, el podcast ha comenzado a ampliar su mirada más allá de las migraciones latinoamericanas. Han entrevistado a personas migrantes del continente africano y también a europeas que han migrado dentro de Europa. Querían, coinciden,”visibilizar diferentes tipos de migraciones y romper la idea de que sólo migran los del sur global por necesidad”.

Una de las críticas más potentes que hace el podcast es al mito del “migrante válido”: el que justifica su estancia en Europa desde el mérito, el título académico o la productividad económica. “A veces parece que si eres médico migrante, entonces sí está bien que estés aquí. Pero si no tienes títulos, ya no. Y eso es muy violento”, señala Castellanos.

“El derecho a migrar no debería estar condicionado a tu currículum“, asevera.

Desde ese lugar, el podcast plantea un posicionamiento político claro: la migración no necesita justificación moral ni validación externa para ser digna.

Ceballos lo resume así: “Que una persona europea migre por amor o por paisaje está normalizado. Pero si vienes del sur global, se asume que solo migras por necesidad, que eres víctima o que necesitas ayuda. Y muchas veces se tiene una mirada muy paternalista y se nos niega el derecho a tener contradicciones, a no encajar, a fracasar sin que eso se use para invalidarnos”.

El feminismo atraviesa todo el podcast

Aunque nunca se plantearon explícitamente hacer un proyecto feminista, la perspectiva de género atraviesa todo el podcast. La mayoría de las voces entrevistadas son mujeres migrantes que comparten, desde sus procesos personales, reflexiones sobre el cuerpo, la autonomía, la maternidad o la precariedad laboral.

Uno de estos testimonios fue el de Edith Espinola Coronel, activista y directora de Servicio Domestico Activo (Sedoac), quien abordó la explotación laboral que sufren las trabajadoras del hogar en España, particularmente las que están en régimen de internas, en su mayoría migrantes. Habló de las condiciones precarias, las enfermedades laborales no reconocidas y la necesidad de organización colectiva para visibilizar estos abusos y defender los derechos de estas trabajadoras.

Para ellas, el podcast se parece a esas conversaciones sinceras que surgen entre amigas, esas que sanan y permiten crecer. Conversaciones que, reconocen, han sido fundamentales en su propio camino hacia la construcción de conciencia feminista.

Y añaden que incluso los hombres que han pasado por el programa comparten esa mirada crítica y transformadora: “Más allá de la etiqueta, es la posibilidad de cuestionarnos constantemente”.

Un podcast que cuida y acompaña

Para conseguir ese ambiente son conscientes de que hace falta cuidar los detalles. Antes de grabar, envían un formulario a las personas invitadas para saber qué temas quieren evitar, cómo quieren ser nombradas y qué necesitan para sentirse seguras. “Queremos que la persona se sienta acompañada desde el primer momento”, explican.

Aunque Migrantes Anónimas no cuenta con financiación ni apoyo institucional, se ha mantenido gracias al esfuerzo y la dedicación de sus creadoras, y al impacto positivo que ha tenido en su comunidad de oyentes.

“A veces pensamos que un podcast no puede cambiar nada. Pero cuando escuchas a alguien decirte que lloró con un episodio porque por fin sintió que no estaba sola, sabes que sí, que algo se está moviendo”, concluye Alejandra.

Fuente: https://efeminista.com/migrantes-anonimas-podcast-estereotipos/