Publicado: 3 octubre 2025 a las 2:00 am
Categorías: Arte y cultura
[responsivevoice_button buttontext="Escuchar la noticia" voice="Spanish
Latin American Female"]
Por Núria Morchón

Michaelina Wautier fue durante siglos un nombre borrado de la historia del arte europeo. Su talento quedó oculto tras la sombra de sus contemporáneos, en especial los grandes maestros flamencos como Rubens, pese a que su obra demostró una ambición y un dominio técnico poco comunes para una mujer de su época.
El Museo de Historia del Arte (KHM) de Viena abre una exposición inédita: por primera vez dedica una muestra en exclusiva la obra de Wautier (1614-1689). La artista, nacida en los Países Bajos españoles, es considerada por el KHM como una de las artistas más fascinantes de su época.
“Michaelina Wautier es uno de los redescubrimientos más significativos de la historia del arte. El KHM muestra aquello que durante siglos fue ignorado o atribuido a otros“, explicó el director del museo, Jonathan Fine, durante la presentación de la exposición.
La muestra, que se puede visitar hasta febrero de 2026 y exhibe 31 de las 35 obras conocidas de Wautier. Esto permite apreciar la amplitud y la audacia de su pintura. Esta está marcada por un estilo propio en una época en la que las mujeres tenían escaso acceso a la formación artística.
En contraste con contemporáneas como Clara Peeters o Rachel Ruysch, centradas en naturalezas muertas o escenas domésticas, Wautier se aventuró en géneros reservados a los hombres. Este incluye grandes lienzos históricos y mitológicos en los que plasmó la anatomía masculina.
Su obra más célebre, ‘El triunfo de Baco’ (1655–59), ocupa un lugar central en la exposición. El monumental lienzo de 2,7 por 3,5 metros acabó en la colección del archiduque Leopoldo Guillermo de Austria, gobernador de los Países Bajos españoles. Esta obra se conserva en Viena desde 1659.

‘El triunfo de Baco’ (1655–59) de Michaelina Wautier. . EFE/ Museo de Historia del Arte de Viena
En el lienzo el dios del vino aparece rodeado por un gran cortejo, pero es una joven mujer con una túnica rosa y el pecho descubierto la que fija la mirada en el espectador.
Esa figura, interpretada como un autorretrato velado de la artista, simboliza la confianza y la singularidad con que Wautier se representó en un universo masculino dominado por pintores como Rubens o Van Dyck.
El cuadro fue atribuido erróneamente a discípulos de Rubens o a Luca Giordano hasta los años sesenta del siglo pasado. Se consideraba imposible que una mujer hubiera pintado una obra de tal tamaño y fuerza, repleta de cuerpos masculinos.
El prejuicio de muchos historiadores les llevó a “no creer que una mujer hubiera pintado ciertas obras, especialmente aquellas con desnudos masculinos”, indica la comisaria de la muestra, Gerlinde Gruber.
“La confianza con la que representó el cuerpo masculino desnudo no tiene precedentes en el arte europeo temprano moderno”, destaca.
La artista flamenca firmó dos de sus obras con un mensaje desafiante en latín que también describe su personalidad: ‘Michaelina Wautier invenit et fecit’, que significa ‘Michaelina Wautier lo inventó y lo hizo’.
Gruber destacó que Wautier no solo rompe con las expectativas tradicionales sobre las mujeres artistas de su época, sino también por “su innovación, sutil humor y profundidad psicológica“.
Wautier es autora de al menos de 35 obras, con un trabajo artístico que abarca desde retratos y pinturas históricas, hasta guirnaldas florales y temáticas decorativas, demostrando una técnica, un uso del color y de la luz excepcionales.
Heredera de Rubens y Van Dyck, Wautier nació en el seno de una familia de buena posición social. Tuvo acceso a una educación en anatomía y a círculos artísticos e intelectuales que le permitieron desarrollarse como artista.
Entre las seis piezas que se exhiben por primera vez en la muestra vienesa se encuentran ‘Los cinco sentidos’ (1650), un conjunto de cinco óleos que representan cada uno de los sentidos, así como ‘Guirnalda floral con una libélula’ (1652).
El KHM, aunque alberga cuatro obras de Wautier, no es la primera institución en rescatar a la artista del olvido. La primera exposición individual dedicada a la artista tuvo lugar en 2018 en Amberes, pero sí es la mayor retrospectiva hasta ahora.
La exposición plantea además interrogantes sobre la abrupta desaparición de Wautier del panorama artístico. Su último cuadro firmado data de 1659, treinta años antes de su muerte, algo que todavía despierta interrogantes entre los expertos.
El director del KHM reconoce que “prácticamente no sabemos nada de ella por los documentos históricos, casi todo lo que conocemos es por sus pinturas”.
Fuente: https://efeminista.com/michaelina-wautier-pintora-barroca-olvidada/
Deja un comentario