¡La educación transforma vidas!

Publicado: 28 junio 2025 a las 12:00 am

Categorías: Artículos

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Por Marco E. Benalcazár

Marco Benalcázar, Columnista

Introducción
La educación se reconoce en todo el mundo como un factor clave para el desarrollo nacional y la mejora de la calidad de vida. Existen varios estudios que demuestran el gran impacto que tiene la educación sobre las condiciones de vida de los ciudadanos. Por ejemplo, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), se ha evidenciado que un trabajador con educación secundaria concluida gana, en promedio, un 18 % más que alguien que no ha terminado ese nivel educativo. Además, quienes poseen estudios superiores ganan casi el doble que los que no completan la secundaria.

Pero el impacto de la educación no solo se da sobre los ingresos económicos de una persona, sino también en su vida misma. En un estudio revisado por pares y publicado en la prestigiosa revista The Lancet se encontró que, por cada año adicional de educación, el riesgo de mortalidad disminuye un 2 %. Adicionalmente, en este mismo estudio se encontró que una formación en primaria, secundaria y superior es equiparable a tener una vida consumiendo una dieta saludable, y reduce el riesgo de muerte en 34 % con relación a personas sin educación formal.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció como uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible contar con educación de calidad (ODS 4), garantizando que sea inclusiva y equitativa para todos, permitiendo combatir desigualdades y promoviendo habilidades para el empleo y la ciudadanía global. Pese a estos esfuerzos, la ONU estima que en “2030 unos 300 millones de niños y jóvenes seguirán careciendo de conocimientos básicos de aritmética y alfabetización”.

Datos sobre educación en Ecuador
En este contexto global, vale la pena revisar cómo se posiciona Ecuador en términos de inversión educativa.

Según datos registrados por la UNESCO, entre 2016 y 2023, Ecuador ha destinado en promedio un 4.16% de su PIB a la educación. En este periodo, los valores más altos son 4.61% y 4.62% para 2017 y 2018, respectivamente. Los valores más bajos alcanzan el 3.65% y 3.60% para 2020 y 2021, respectivamente. La UNESCO sugiere que los países inviertan entre el 4 % y 6 % de su PIB para educación. Como se evidencia, lamentablemente en los últimos años la inversión de Ecuador en educación se encuentra por debajo de ese rango recomendado.

En la Constitución de Ecuador se establece que el Estado asignará de forma progresiva recursos públicos del Presupuesto General del Estado para educación inicial básica y bachillerato, con incrementos anuales de al menos el 0.5 % del PIB, hasta alcanzar un mínimo del 6 % del PIB. Lamentablemente, después de 17 años de vigencia de esta constitución, esta meta aún no se ha conseguido.

En la misma carta magna ecuatoriana también se establece la obligatoriedad de estudios en el nivel inicial, básico y bachillerato o su equivalente. Nuevamente, esta es una meta que todavía no termina de conseguirse.

Un ejemplo del impacto positivo de la educación
Se suele decir que los ejemplos sirven tanto para ilustrar la teoría como para complementar los datos o estadísticas, así que aquí les presento un caso, donde claramente la educación ha jugado un papel fundamental.

Esta es una familia ecuatoriana de 4 personas: dos padres y dos hijos. La madre de familia dedicó su vida a los quehaceres domésticos, la agricultura y el comercio en plazas y mercados. El padre se dedicó también a la agricultura y a la carpintería. Los dos padres vivieron en áreas rurales de la sierra ecuatoriana, con profundas limitaciones económicas y lograron estudiar únicamente hasta la mitad de la primaria. Pese a que los padres no completaron la primaria, son muy competentes en lenguaje (lectura y escritura) y también en aritmética (hacen sumas, restas y multiplicaciones más rápido que una calculadora).

Estos padres dedicaron una gran parte de sus esfuerzos para conseguir que sus dos hijos estudiaran hasta el nivel superior (universidad). Por su parte, los hijos gracias a su esfuerzo y dedicación completaron con éxito sus carreras universitarias: el hijo mayor es doctor en física y el hijo menor es ingeniero en electrónica y telecomunicaciones. Pero la formación de los hijos no acaba ahí. Gracias a que a lo largo de su trayectoria académica los hijos fueron estudiantes destacados, lograron obtener becas para cursar estudios de postgrado fuera de Ecuador. Así, el mayor de los hijos obtuvo el título de físico médico y el menor es doctor (Ph.D.) en ingeniería electrónica.

Ahora los dos hijos tienen un nivel de vida completamente distinto y mucho mejor con respecto al nivel de vida que tuvieron sus padres en edades similares. Esto, a su vez, se ha traducido en una mejora notable de la calidad de vida de los padres y también de la calidad de vida de la familia de los hijos. Ahora los nietos disfrutan de una vida significativamente mejor que la de sus padres y abuelos.

Este es un ejemplo claro de cómo la educación ha transformado la vida de toda una familia y la de sus futuras generaciones. Por cierto, uno de los dos hijos de esta familia es el columnista que ha escrito este artículo.

Conclusión
La educación es un elemento fundamental para el desarrollo, y por ende es una inversión a corto, mediano y largo plazo. Las estadísticas y los ejemplos individuales muestran el poder trasformador y el impacto positivo que tiene la educación sobre los países y las personas. Si Ecuador quiere cambiar su realidad, parte de la solución es cumplir con la inversión que establece su Constitución para educación y otras áreas clave para el desarrollo. Los resultados de esa inversión no se verán a corto plazo; sin embargo, si no se hacen las cosas de esta manera, el país seguirá hipotecando su futuro y el de sus habitantes.

Fuente: https://www.elcomercio.com/opinion/educacion-transforma-vidas-marco-benalcazar-columnista/