Publicado: 16 julio 2025 a las 10:00 pm
Categorías: Artículos
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Por Barbara Puglisi
Cuando hablamos de inteligencia artificial (IA) en educación, solemos hacerlo desde una mirada cargada de futuro, pero el reciente informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), «Inteligencia artificial y educación: construyendo el futuro mediante la transformación digital», nos enfrenta a una pregunta incómoda: ¿es este futuro realmente accesible para todos en América Latina y el Caribe?
El documento no es un simple diagnóstico, sino una hoja de ruta que invita a repensar las condiciones estructurales que deben acompañar la integración de la IA en los sistemas educativos. Y su principal advertencia es clara: sin equidad, sin infraestructura y sin docentes formados, no habrá transformación educativa real. En otras palabras, la IA no puede ser una solución mágica en contextos donde la desigualdad tecnológica sigue siendo abismal.
Según datos incluidos en el informe del BID, 1 de cada 10 estudiantes en América Latina no tiene acceso a una computadora en la escuela, y 2 de cada 10 no tiene acceso a internet. Esta situación contrasta drásticamente con los países de la OCDE, donde más del 90% de las escuelas ya tienen conectividad efectiva con fines pedagógicos. En países como Uruguay o Chile, se han logrado avances significativos gracias a políticas sostenidas de inclusión digital (como el Plan Ceibal), pero aún están lejos de cerrar la brecha estructural.
El documento también alerta sobre la necesidad urgente de formación docente. Mientras algunas startups o gobiernos experimentan con plataformas de IA para personalizar el aprendizaje (como Alpha School o Minerva), los profesores muchas veces no tienen ni los recursos ni el acompañamiento adecuado para integrar estas herramientas en su trabajo. La IA no sustituye al docente, sino que lo amplifica. Pero si el docente no puede acceder, entonces la IA se convierte en una barrera más.
En el mismo momento en que el BID hace este llamado a la transformación digital educativa, España ha iniciado un debate profundamente distinto, al aprobarse en varias comunidades autónomas —como Madrid, Galicia, Castilla-La Mancha o Cataluña— la prohibición del uso de móviles y tabletas en los centros escolares. Esta decisión responde a preocupaciones legítimas: el abuso de pantallas, los riesgos para la salud mental infantil y la dificultad de mantener la atención y la convivencia en el aula.
Sin embargo, este giro restrictivo debe ser leído con cautela. En un país donde el 98% de los colegios públicos tienen conectividad y donde se han invertido más de 1.500 millones de euros en digitalización educativa entre 2020 y 2023, la prohibición generalizada podría suponer un paso atrás si no se acompaña de una política clara de educación digital crítica y regulada. La IA y la tecnología educativa no son solo dispositivos: son contenidos, metodologías y oportunidades. Prohibir sin formar es una fórmula peligrosa.
Lo paradójico es que América Latina y España enfrentan, desde extremos opuestos, un mismo dilema: cómo integrar la tecnología educativa sin perder el rumbo pedagógico. Mientras unos luchan por acceso básico, otros debaten sobre sobreexposición. Pero en ambos casos, el riesgo es el mismo: dejar a los estudiantes fuera de un sistema educativo conectado con su tiempo.
La lección que deja el informe del BID es que la IA en educación no puede abordarse solo desde la tecnología, sino desde una visión ética, inclusiva y pedagógica. Esto implica marcos regulatorios, inversión pública sostenida, protección de datos y, sobre todo, una política de formación docente como eje vertebral.
En resumen, la IA no es un “pato unicornio” como decía una estudiante colombiana, sino una herramienta real y poderosa, pero su potencial solo se realizará si se asegura que todos, sin importar su código postal, tengan acceso, preparación y voz en este nuevo escenario educativo.
Hoy más que nunca, educar con inteligencia artificial implica educar con justicia.
Fuente: https://iberoeconomia.es/opinion/inteligencia-artificial-y-educacion-de-promesa-a-urgencia-estrategica-en-america-latina-y-espana/
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