Publicado: 30 enero 2022 a las 9:00 pm
Categorías: Noticias / Noticias Europa
Por Sara Carreira
Con el título 24 propuestas de reforma para la mejora de la profesión docente, el Ministerio de Educación y FP ha sentado las bases de lo que será la carrera docente futura. Incluye una prueba complementaria para el acceso al grado, además de la selectividad, y no descarta otra para el máster. También apuesta por un modelo dual de prácticas frente a la opción del mir, y propone que en las carreras más cercanas a la docencia haya materias de didáctica precisamente para quienes quieran ser profesores en el futuro.
Estas son las líneas generales de la fase inicial de los profesores:
Prueba de acceso a la carrera
Esta prueba «debe evaluar la competencia comunicativa y razonamiento crítico y la competencia lógicomatemática e incluir aspectos referidos a actitudes y competencias de la profesión docente recogidas en el marco de competencias profesionales docentes»
Prueba de acceso al máster
El Ministerio propone que el máster de cada especialidad exija unos requisitos básicos relacionados con el área de conocimiento de dicha especialidad. Y se podría valorar «la posibilidad de establecer una prueba de acceso al máster de formación del profesorado de manera similar a la del grado».
Materias docentes en los grados previos al máster
Hay grados muy relacionados con el máster de profesorado (de Historia a Lengua, por ejemplo) y en esos casos, dice el ministerio, «se puede fomentar la generalización de asignaturas ligadas a la docencia, particularmente, de didácticas de las áreas y materias en titulaciones que habitualmente escogen los estudiantes que deciden seguir la carrera docente». Da a entender que serían materias optativas que cursa el alumno que después prevé hacer el máster, un poco al estilo de Alemania.
Y es que una vez en los estudios de posgrado, «lo importante es que los futuros docentes adquieran las competencias necesarias para impartir docencia, trabajar interdisciplinarmente, introducir innovación, utilizar metodologías diversas y motivadoras, y gestionar todas las funciones y competencias que los docentes deben cumplir diariamente en un centro» más allá de la didáctica de su materia específica.
Revisar la oferta del máster
Hay que pensar, dice el ministerio, en plazas suficientes para todos los cuerpos y especialidades, «bien bajo la figura de máster interuniversitarios y de otras formas de colaboración», como ampliaciones de los créditos del máster para, por ejemplo, enseñanzas de FP.
No al mir educativo y sí a más prácticas en el grado y posibilidad de la opción dual
El ministerio rechaza el modelo del mir educativo y opta por las prácticas en la carrera para garantizar la calidad del docente. «Si se busca que la reforma de la profesión docente llegue a todo el profesorado, sin importar la titularidad de su centro educativo [quien ejerza en la privada no tendría que hacer el mir], el lugar común es la formación inicial y es aquí donde se puede incidir para universalizar esta reforma».
Un paso más sería la opción dual del Practicum (las prácticas obligatorias de final de carrera o máster) «para que estas enseñanzas se desarrollen complementariamente en el centro universitario y en un centro educativo (…) de forma dual en la universidad y la entidad colaboradora pueda alternarse con una actividad laboral retribuida».
La mejora de las prácticas, señala el documento, tiene que ir acompañada de una apuesta por los tutores, que necesitarán más tiempo, prestigio y contraprestación económica.
Frente al modelo mir, deja a las comunidades autónomas que diseñen la opción que más les interese.
Más créditos de las prácticas del máster
La mejora del Practicum en la carrera también tiene su reflejo en el máster. Deberá ampliarse su peso, con más horas dedicadas al trabajo en clase.
Nueva estructura de las oposiciones
Hay que modificar la estructura de la oposición, «de modo que pudieran incorporarse la valoración de aspectos que ahora no se contemplan». Los temarios de los exámenes deben ser pues actualizados y «además, desde un punto de vista científico».
Ingreso a la docencia pública: prácticas tras la oposición
Una vez aprobado el concurso-oposición, el Ministerio aboga por unas verdaderas prácticas y no por el trabajo como profesores independientes. Este proceso «deberá desarrollarse en los centros educativos, siguiendo un plan formativo bien definido (al igual que se hace en otros ámbitos de la función pública), tutorizado por docentes experimentados y evaluado de forma cuidadosa a su finalización». Incluso se introduce la idea de implicar a un mayor número de agentes en la evaluación de las prácticas (equipo directivo, inspectores, docentes de reconocido prestigio…). El objetivo no es suspender al que no cumpla las expectativas, sino ayudarles: «[Esta fase debe servir para] identificar a aquellos docentes con niveles inferiores de competencias y facilitar la mejora de la competencia requerida».
Carrera docente
El desarrollo profesional docente debe contar con instrumentos que permitan una evaluación de la función docente, que debe ir vinculada con el marco de competencias profesionales. Esta evaluación debe partir de un informe de autoevaluación, y contar con la valoración del equipo directivo del centro y el servicio de inspección.
Para optar a ciertos puestos hay que recibir formación adecuada, lo que a la larga permitirá «el reconocimiento de la complejidad de las tareas desempeñadas, más allá de la valoración de la formación permanente superada». Todo ello puede configurar «un sistema que contemple las diversas posibilidades de la carrera docente ligado a las retribuciones complementarias».
La presidenta de la Conferencia de Decanos de Educación, la decana de la USC, Carmen Fernández Morante, está satisfecha con el primer vistazo al documento presentado ayer. Algo molesta porque su colectivo lo recibió a la vez que el público en general, al mediodía, reconoce que es «un buen punto de partida porque plantea medidas coherentes para una reforma ambiciosa», la más importante en 40 años.
Los decanos están muy satisfechos con una doble prueba (selectividad y examen específico) porque «hay que incorporar otros elementos además del rendimiento académico» para encontrar «a los candidatos más idóneos», para lo que hay que saber «razones que le llevan a la elección de la carrera, habilidades transversales que nos van a dar contexto» y que van a permitir a los profesores de universidad «trabajar de la mejor manera con los mejores». Cree Morante que hay casi unanimidad en la comunidad educativa con las medidas propuestas y que este es un momento idóneo, con la inyección de dinero de Europa.
Eso sí, no se olvida que ahora llega el momento de negociar los detalles, que suelen ser lo más importante.
No hay unanimidad de los sindicatos sobre el documento más allá de que lo consideran insuficiente. CIG-Ensino, con presencia en la mesa estatal, ya habló en la reunión con el ministerio de la «necesidade de pactar un calendario e unha metodoloxía que impliquen unha negociación real», porque la propuesta es muy difusa. CC.?OO. cree que «no contiene los elementos precisos para mejorar la profesión docente y las condiciones del profesorado y, por lo tanto, no puede ser considerado como un punto de partida para una negociación». UGT va en la misma línea pero es menos combativo.
ANPE, por su parte, es más positivo: «Esperamos un debate serio para avanzar en unas mejores condiciones de trabajo que prestigien nuestra profesión y que haga una apuesta importante por avanzar en medidas que mejoren la enseñanza pública».
Fuente de la información e imagen:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/educacion/2022/01/27/nuevos-profesores-prueba-carrera-practicas-intensas-lugar-mir/00031643283152443285453.htm
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