Publicado: 8 abril 2025 a las 2:00 am
Categorías: Artículos
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Por Eva Catalán

Mi primera experiencia con el periodismo fue en La coma etílica, el periódico de mi instituto. El título y los contenidos los elegíamos los alumnos que colaborábamos en él, con una mínima coordinación de nuestra profesora de Literatura y el profesor de Lengua. Nos pusieron muy pocas condiciones (como puede verse por el nombre de la publicación), y en realidad ese conjunto de páginas fotocopiadas mensual era más parecido a un fanzine de aspirantes a escritores que a ningún amago de periódico. Recuerdo haber escrito una reseña de la película Los Commitments, y una narración autobiográfica sobre cómo era un día en la vida de un estudiante de instituto. Esta segunda me complicó bastante la vida. Pero eso es otra historia.
La razón por las que empiezo esta selección semanal con semejante “batallita” es este artículo: “Del periódico del instituto al blog y las redes sociales: cómo y por qué ponerlos en marcha”. En él, Rosa María Arráez Betancort, experta en periodismo especializado y radiofónico de la Universidad Europea Miguel de Cervantes, explica cómo y por qué trasladar al mundo digital la muy beneficiosa práctica del periodismo escolar. Ella lo pone en práctica en su propio grado universitario de Periodismo, con alumnos y exalumnos, pero su propuesta es totalmente aplicable en secundaria. Y muy recomendable por tantas razones que resulta difícil resumirlas.
Participar en la elaboración de un medio de comunicación permite a los adolescentes desarrollar capacidades de liderazgo, de trabajo en equipo, de toma de decisiones, de análisis, de desarrollo artístico; les ofrece un entorno en el que reflexionar de manera práctica sobre cuestiones éticas; por supuesto se practica la síntesis, la priorización, el trabajo de fuentes fiables, la verificación. El resto de la comunidad educativa, incluso aunque no escriba ni publique en este medio, se sentirá aludida e interesada (o molesta, también, si se hace bien) en lo que se cuenta y crecerá un sentimiento de pertenencia que puede contribuir a la motivación de los docentes y a un ambiente escolar más amable.
Finalmente, algo especialmente necesario en estos tiempos: “Una vez que se comience a publicar de manera periódica, toda la comunidad educativa adquirirá hábitos de consumo de noticias y cultura, tanto general como del funcionamiento de la comunidad en la que aprenden”. Interesarse por la actualidad y aprender a buscar fuentes fiables es la principal y casi única vacuna contra la desinformación. Los jóvenes no tienen mucha confianza en los medios de comunicación. Quizá si conocen por dentro su funcionamiento, y los viven más próximos, esta tendencia podría revertirse.
Y aunque participar en el blog del instituto puede parecer territorio de los más interesados en las Humanidades, en realidad todos los estudiantes, también los de Ciencias y Tecnología, tienen cabida en esta versión digital. Puede ser una manera muy concreta y práctica de recordar que las ciencias y las letras no son opuestas y se necesitan entre sí. Qué mejor oportunidad para practicar la escritura que publicar un artículo sobre algún asunto que les apasiona. Es otra manera de aprender que en todas las áreas de la vida la capacidad de comunicarse es lo más importante.
Fuente: https://theconversation.com/la-seleccion-periodismo-escolar-253858
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