Publicado: 9 diciembre 2020 a las 10:01 am
Categorías: Arte y cultura
Por Criseida Barrios Arias
A veces, cuando la oscuridad de la noche llega, mi mente comienza a vagar y se abstrae en un espacio infinito, donde las palabras no existen. Empiezo a recordar la necesidad primigenia de vocalizar, y no puedo y descubro ante mí, situaciones que acechan, persiguen, o simplemente estan… convertida en pensamiento, me declaro omnipresente .Y es así, como el silencio, alimenta mi voz.
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