Publicado: 5 septiembre 2025 a las 8:00 pm
Categorías: Artículos
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Por Cristina Pérez-Manglano

Un reciente estudio de Harvard, Longitudinal trajectories of brain development from infancy to school age and their relationship with literacy development, remarca la importancia de comenzar a promover las habilidades lectoras desde la primera infancia.
Dicho estudio revela cómo las trayectorias entre niños y niñas con y sin dificultades de lectura comienzan a divergir alrededor de los 18 meses, no a los 5 o 6 años como se creía antes. Estos avances nos pueden orientar para actuar de manera temprana y no “esperar a que maduren”, ante posibles dificultades. Siguiendo a Vigotski, y rompiendo con la idea anteriormente nombrada sobre la maduración, el aprendizaje precede al desarrollo y por ello debemos fomentarlo desde las primeras etapas de la vida.
Algunas claves de gran interés que podemos extraer aparecen en palabras de una de las autoras, Nadine Gaab:
«Es muy probable que las habilidades lectoras comiencen a desarrollarse en el útero, ya que la habilidad fundamental para aprender a leer, de la cual forma parte el lenguaje oral, es el procesamiento del sonido y el lenguaje que tiene lugar en el útero.»
La investigadora también recuerda:
«Durante mucho tiempo, supimos que los niños y niñas con dificultades para leer presentan un desarrollo cerebral diferente.»
Tal y como muestran estudios sobre la dislexia, estas dificultades no guardan relación con la inteligencia, sino con patrones distintos de actividad cerebral.
Todos estos hallazgos, junto con la necesidad de mantener altas expectativas en la escuela desde edades tempranas, refuerzan la importancia de promover interacciones de calidad, que son la clave del aprendizaje. El aprendizaje dialógico resulta esencial no solo para la mejora académica, sino también para la social.
Si seguimos a la ciencia de manera rigurosa y llevamos a cabo actuaciones educativas de éxito (AEE), podremos obtener mejores resultados y prevenir o mejorar muchas dificultades, no solo en la lectura, sino también en otros aspectos del aprendizaje. Las AEE, según la Guía de Comunidades de Aprendizaje (donde se detallan junto con los 7 principios que las sustentan), son herramientas clave para avanzar en el desarrollo de la infancia, a la luz de lo que nos aporta la investigación científica.
Quiero terminar con palabras de Ramón Flecha, uno de los autores de la guía mencionada:
«Los niños y las niñas merecen lo mejor. Hoy sabemos que el aprendizaje depende de todas sus interacciones, de las que tienen en el aula y de las que tienen en su domicilio y en muchos espacios…»
Fuente: https://periodicoeducacion.info/2025/09/03/favorecer-el-aprendizaje-de-la-lectura-desde-edades-tempranas/
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