Publicado: 27 agosto 2025 a las 4:00 pm
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Nicaragua, 27 de Agosto de 2025, Por Redacción, https://exitoeducativo.net
El gobierno de Nicaragua, encabezado por Daniel Ortega y Rosario Murillo, ordenó a inicios del mes de agosto la confiscación del histórico internado San José, en Jinotepe (Carazo), gestionado desde hace más de cuatro décadas por la Congregación de las Hermanas Josefinas. La vicepresidenta Murillo, según informó la agencia EFE, justificó la medida alegando que el inmueble habría sido escenario de supuestos “crímenes” durante las protestas sociales de 2018, acusación que la orden religiosa niega categóricamente.
El centro, rebautizado ahora como «Bismarck Martínez” en memoria de un militante sandinista fallecido en manifestaciones del pasado, deja atrás una trayectoria centenaria marcada por la tarea educativa y social de las religiosas. Desde 1915, las Josefinas, de origen mejicano, han trabajado en Nicaragua en la formación de generaciones de alumnos bajo un ideario cristiano y humanista. Según, se puede leer aún en la web activa del colegio, el centro contaba con 633 estudiantes activos y matriculados, 51 colaboradores del colegio.
Según informó Vatican News, la expropiación del internado no constituye un hecho aislado, sino parte de una estrategia sostenida del régimen Ortega-Murillo para debilitar el papel de la Iglesia católica y controlar el sistema educativo. Analistas recuerdan que desde la ola de protestas antigubernamentales de 2018, el gobierno de Ortega ha intensificado la persecución a instituciones vinculadas a la docencia y la formación de valores, cerrando universidades privadas, confiscando colegios católicos y restringiendo actividades culturales y religiosas que cuestionen el relato oficial.
En enero de este mismo año, el Ejecutivo también expropió el Seminario San Luis Gonzaga, en Matagalpa, y el centro de retiros espirituales La Cartuja, sumando estos recintos a una larga lista de propiedades eclesiales canceladas. En paralelo, ha impulsado la clausura de al menos 26 universidades —varias de ellas vinculadas a congregaciones religiosas— bajo acusaciones de incumplimiento administrativo, lo que en la práctica se ha traducido en la concentración de la educación superior en manos del Estado y sus aliados.
El avance del control estatal se refleja también en la radical depuración del sistema universitario. Desde el año pasado, el Ministerio del Interior de Nicaragua ha confirmado la confiscación de 27 universidades privadas, entre ellas la emblemática Universidad Centroamericana (UCA), ahora rebautizada bajo control político. Como consecuencia, más de 1.200 docentes han sido despedidos de estas instituciones —incluyendo a numerosos profesores con larga trayectoria— y se ha forzado la salida de aquellos no afines a la ideología oficialista.
Muchos docentes han optado por renunciar antes que someterse al adoctrinamiento dictado por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que exige uniformidad doctrinal y despliega símbolos partidarios en los recintos universitarios. Las nuevas direcciones de los centros confiscados se colocan en manos de militantes del partido, como Flor de María Pérez Vélez, nueva rectora de la Universidad Nacional Padre Gaspar García Laviana
Según informa el medio oficial del Vaticano, la investigadora Martha Patricia Molina, especialista en temas religiosos, denunció la medida como un “acto de difamación y hostigamiento” contra una congregación dedicada históricamente a la enseñanza. Al mismo tiempo, recordó que numerosos obispos y sacerdotes han sido encarcelados, desterrados o forzados al exilio, y que las procesiones y actos de piedad popular están cada vez más restringidos en el país.
La confiscación ha sido calificada por Estados Unidos como un nuevo ataque a las libertades fundamentales en Nicaragua. La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado denunció en la red X que este episodio confirma que “la perversidad de la dictadura de Ortega-Murillo no tiene límites”. La comunidad internacional sigue de cerca estos acontecimientos, en un país donde la libertad religiosa y educativa atraviesan uno de sus momentos más críticos desde el retorno de Ortega al poder en 2007.
Fuente: https://exitoeducativo.net/continua-el-acoso-del-gobierno-nicaraguense-a-la-educacion-catolica-con-el-cierre-del-internado-san-jose/
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