¿Menos alumnos por aula mejora la educación? Lo que dice la ciencia sobre la ratio docente

Publicado: 4 agosto 2025 a las 2:00 am

Categorías: Artículos

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Por Lucas Handley

¿Realmente se aprende mejor con clases más pequeñas? Aunque parece lógico pensar que menos alumnos permiten una enseñanza más personalizada, la evidencia muestra que el impacto varía según la etapa educativa y el contexto. Descubre cuándo y por qué reducir la ratio puede marcar la diferencia en el aprendizaje.

¿Menos alumnos por aula mejora la educación? Lo que dice la ciencia sobre la ratio docente

Que una profesora atienda a 15 estudiantes en lugar de 25 parece, en principio, una mejora clara para la calidad educativa. Pero ¿es siempre así? Diversos estudios han analizado cómo influye la ratio entre alumnos y docentes en cada etapa formativa, revelando matices importantes. Más allá de la intuición, la ciencia tiene respuestas.

Educación infantil: el vínculo lo es todo

En los primeros años, la atención individualizada es fundamental para el desarrollo emocional y cognitivo. Ratios reducidas permiten a los docentes responder con mayor precisión a las necesidades de cada niño. Investigaciones como el Proyecto STAR en Estados Unidos o estudios realizados en Quebec confirman que bajar de los 16 alumnos por aula mejora el rendimiento cognitivo y social de los más pequeños.

¿Menos alumnos por aula mejora la educación? Lo que dice la ciencia sobre la ratio docente

Educación primaria: atención personalizada e inclusión

Aunque los resultados académicos pueden variar, las clases pequeñas mejoran la planificación centrada en el alumno, especialmente en contextos vulnerables. En aulas con menos de 18 estudiantes se favorece una enseñanza más inclusiva y una mayor continuidad del aprendizaje. Además, estas condiciones son clave para atender adecuadamente al alumnado con discapacidad.

En comparación internacional, países con buenos resultados como Croacia o Luxemburgo mantienen ratios cercanas a los 15 alumnos por docente, mientras que otros como Reino Unido o Japón superan los 28. Durante la pandemia, la reducción obligada de alumnos por aula demostró tener efectos positivos en el aprendizaje.

Educación secundaria: la complejidad aumenta

En esta etapa, la ratio por sí sola ya no es suficiente. Si bien clases más reducidas favorecen la participación y el bienestar docente, el entorno socioeconómico y el tamaño del centro también tienen un peso considerable en el rendimiento académico. Países como Estonia o Letonia combinan ratios bajas (menos de 17) con buenos resultados, mientras que en América Latina se superan los 30 estudiantes por aula en muchos casos.

¿Menos alumnos por aula mejora la educación? Lo que dice la ciencia sobre la ratio docente
© Tima Miroshnichenko – Pexels

Educación universitaria: más allá de los números

En la universidad, el tamaño del grupo influye más en la motivación y el clima en clase que en el rendimiento directo. Aun así, la cercanía del profesorado se ve limitada en clases masificadas. Las cifras pueden ser engañosas: mientras la media estructural es de 10 estudiantes por docente, en universidades a distancia como la UNED esa cifra puede superar los 100 alumnos por profesor, dificultando un seguimiento personalizado.

Conclusión: una variable clave, pero no única

Reducir la ratio mejora el aprendizaje, especialmente en infantil y primaria, y en contextos con mayores necesidades. Pero no basta por sí sola. Su efecto positivo se multiplica cuando va acompañada de formación docente de calidad y de metodologías centradas en el estudiante. Así, la ratio se convierte en una herramienta poderosa… siempre que se combine con un enfoque pedagógico adecuado.

Fuente: https://es.gizmodo.com/menos-alumnos-por-aula-mejora-la-educacion-lo-que-dice-la-ciencia-sobre-la-ratio-docente-2000183644