Publicado: 7 julio 2025 a las 8:00 pm
Categorías: Artículos
[responsivevoice_button buttontext="Escuchar la noticia" voice="Spanish
Latin American Female"]
Por Andrea Sala y Cristina Pérez-Manglano

En este artículo compartimos algunas ideas que nos llevamos del panel «Avances científicos en la prevención de la violencia de género y el abuso sexual infantil: redes de protección y transformación social» del Congreso Internacional Multidisciplinar de Investigación Educativa (CIMIE) 2025, presentado y moderado por la Dra. Paula Cañaveras. Este panel ofreció una perspectiva clave sobre la intervención y prevención ante estas problemáticas. Se destacó la importancia de la acción comunitaria, la investigación basada en la evidencia científica de impacto social y el papel transformador de la educación.
La catedrática de Sociología Lídia Puigvert (Universidad de Barcelona) inició el debate subrayando la efectividad del club de valientes violencia cero. Esta actuación ofrece a niños, niñas y adolescentes mecanismos y herramientas para identificar y rechazar cualquier forma de violencia, incluso cuando proviene de personas cercanas o se dirige a terceros. Este enfoque proactivo es fundamental para fomentar una cultura de tolerancia cero hacia la violencia.
También profundizó en la influencia de los actos comunicativos en el consentimiento sexual, exponiendo el Proyecto Consent. Diferenció claramente entre coacción, donde se dan actos comunicativos de poder, y consentimiento, definido por actos comunicativos dialógicos. Esta distinción es vital para garantizar la libertad (sin coacción) en las interacciones. La aplicación de las evidencias científicas de impacto social (ECIS) y el fortalecimiento de las redes de apoyo son fundamentales para proteger eficazmente a la infancia en este sentido.
Aitor Alzaga Artola, investigador predoctoral de la Universidad de Barcelona, presentó el proyecto TeachXEvidence, liderado por Lídia Puigvert. Este estudio busca hacer las escuelas más seguras e inclusivas mediante intervenciones educativas basadas en evidencia científica para prevenir la violencia de género.
El estudio, que colabora con universidades, escuelas y asociaciones de profesorado de Portugal, España y Dinamarca, destaca por la cocreación de materiales formativos entre personas investigadoras y docentes. Estos recursos promueven actitudes upstander (posicionamiento activo e intervención contra la violencia) y abordan temas esenciales como: herramientas para identificar y desmontar bulos sobre violencia de género, consentimiento, factores de protección, modelos de masculinidades, aprendizaje dialógico, tertulias dialógicas, etc.
Alzaga enfatizó el papel transformador de la educación en la prevención de la violencia de género. Para ello, es fundamental una formación de calidad que permita diferenciar entre bulos y evidencias, fortaleciendo la capacidad del profesorado para detectar posibles abusos. Todos los recursos, cocreados por las comunidades científica y educativa, están disponibles de forma gratuita y en acceso abierto para la formación de familiares, alumnado y profesorado.
Finalmente, la Dra. Cristina Pulido (profesora en la Universidad Autónoma de Barcelona y presidenta de la asociación CSA Survivors – Science and Friendship, una red global que une a víctimas, supervivientes y científicos en la lucha contra el abuso sexual de menores) compartió una exposición valiente y contundente. Desde su doble perspectiva como científica y superviviente, abordó la necesidad de «prevenir la violencia de género aisladora para proteger a las víctimas y supervivientes de abuso sexual infantil».
La violencia de género aisladora tiene como objetivo silenciar a las víctimas para que los abusos persistan. Romper este silencio a menudo desata campañas de difamación contra la víctima y las personas que las apoyan, generando impactos devastadores en su salud. El caso de Virginia Giuffre, quien enfrentó ataques tras posicionarse en ayuda de víctimas de ASI, es un ejemplo de esta dura realidad. La Dra. Pulido fue clara:
«Si no eres parte de la solución, eres parte del problema; no hay medias tintas.»
Cuando una víctima rompe el silencio, las reacciones positivas reducen el estrés postraumático, mientras que las negativas lo activan. En la Conferencia Internacional de Protección al Menor, se rompió el silencio y se denunció abiertamente a abusadores y encubridores. Los medios de comunicación pueden desempeñar un papel determinante: difundir las evidencias científicas ayuda a prevenir los abusos; ocultarlas contribuye a perpetuarlos.
La Dra. Pulido concluyó subrayando la necesidad de un apoyo sin fisuras por parte de toda la sociedad, ya que las redes de solidaridad son el contrapeso a este mal y a sus impactos en la salud. Crear entornos seguros es la base para proteger de forma eficaz a las víctimas.
Fuente: https://periodicoeducacion.info/2025/07/08/avances-en-la-prevencion-de-vdg-y-asi/
Deja un comentario