Las microcredenciales son el futuro, pero no deben sustituir el aprendizaje universitario integral

Publicado: 20 junio 2025 a las 4:00 pm

Categorías: Artículos

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Por Alfonso González Hermoso de Mendoza

La plataforma global de aprendizaje en línea Coursera ha publicado el informe 2025 Micro-Credentials Impact Global Report, una investigación internacional que analiza el impacto de las microcredenciales en tres áreas clave: la empleabilidad, la satisfacción de los estudiantes y la transformación de la educación superior. El estudio se basa en encuestas a más de 1.200 estudiantes, 1.000 empleadores y líderes de más de 850 instituciones educativas de 89 países.

El informe parte de un interés estratégico: Coursera, con más de 148 millones de usuarios y 125 certificados profesionales, promueve las microcredenciales como herramienta para “preparar a graduados para el mundo laboral, ampliar el acceso a la educación y ayudar a las universidades a ofrecer programas más flexibles y adaptados a las demandas del mercado”.

Empleabilidad y confianza profesional

Una de las principales conclusiones es el fuerte vínculo entre microcredenciales y oportunidades laborales: “El 85% de los estudiantes que obtuvieron una microcredencial consideran que mejoró sus oportunidades laborales, y el 91% afirma sentirse mejor preparado para el trabajo”. En línea con esta percepción, el 96% de los empleadores cree que estas certificaciones mejoran el perfil de los candidatos, y el 90% estaría dispuesto a ofrecer salarios iniciales más altos a quienes las posean. De hecho, “el 87% de los empleadores contrató al menos a un candidato con microcredencial en el último año”.

Una tendencia en alza en la educación superior

Las universidades también están incorporando activamente este formato. El 51% de los líderes institucionales ya ha integrado microcredenciales en sus programas, y el 53% las ofrece con reconocimiento académico. Esta tendencia es más marcada en Asia Pacífico, Europa y Norteamérica, donde se prevé una expansión en los próximos cinco años. Según Coursera, “las microcredenciales se están convirtiendo en una herramienta clave para atraer y retener estudiantes”, con un 75% del alumnado mostrando preferencia por universidades que las ofrecen.

Más motivación y mayor compromiso

La motivación y la satisfacción estudiantil también se ven reforzadas. El informe señala que quienes cursan programas con microcredenciales “tienen el doble de probabilidades de permanecer comprometidos con sus estudios y 2,4 veces más de inscribirse en un grado universitario que incluya microcredenciales con valor académico”. Además, “el 94% de los estudiantes desea que las microcredenciales cuenten para la obtención de un título, frente al 55% de hace dos años”. Cerca del 80% afirma sentir una mayor confianza en sus habilidades, y uno de cada tres reconoce que estas certificaciones les ayudaron a conseguir prácticas profesionales.

Obstáculos a su integración

Pese al auge del modelo, persisten obstáculos importantes. El 50% de las universidades señala que aún hay desconocimiento sobre su valor, el 45% indica dificultades para integrarlas en planes de estudio existentes y el 35% expresa dudas sobre su calidad. A esto se suman retos como la asignación de recursos, la transformación curricular y la implicación del profesorado.

Aquí surge una advertencia clave del informe: “la universidad o aporta una base sólida de conocimientos, valores y habilidades transversales que no siempre pueden ser evaluados en cursos breves y especializados, o su valor diferencial se diluye”.

Oportunidades de financiación

Las microcredenciales también representan una oportunidad estratégica para diversificar las fuentes de ingresos de las universidades. En España, gracias al Plan Microcreds financiado con fondos europeos Next Generation EU, las universidades públicas pueden recibir recursos para diseñar y ofrecer microcredenciales dirigidas a la recualificación profesional y la formación continua de adultos de entre 25 y 64 años. Este modelo permite cubrir hasta el 70% de los costes docentes y de gestión, lo que reduce las tasas para los estudiantes y favorece la gratuidad parcial en función de la situación económica.

Además de reforzar la sostenibilidad financiera, esta estrategia amplía la base de estudiantes potenciales y permite a las universidades competir en un contexto de transformación digital.

¿Y la formación universitaria?

El informe concluye con una llamada de atención: el auge de las microcredenciales no debe socavar la esencia de la educación universitaria. Si bien permiten “adaptar la educación superior a las necesidades del mercado laboral” mediante “formación flexible, modular y orientada a competencias específicas”, Coursera advierte del riesgo de que se conviertan en alternativas reduccionistas: aprendizajes puramente técnicos, sin “la profundidad, el pensamiento crítico y la formación integral que caracteriza a la universidad”.

“La mejora de la financiación no puede convertir a las microcredenciales en la ‘kerkoporta’ de los sistemas universitarios”. No deben sustituir a los títulos universitarios, sino “complementarlos”. De lo contrario, las universidades quedarían “imposibilitadas para competir ante otros proveedores, fundamentalmente digitales, bien dispuestos a ocupar el mayor espacio posible de la actual educación superior”.

En definitiva, el valor máximo de las microcredenciales se alcanza “cuando refuerzan, y no reemplazan, la formación académica tradicional”. El futuro pasa por encontrar un equilibrio: aprovechar su agilidad para dar respuesta a la formación profesional y continua, sin perder la identidad universitaria ni su misión de formar “ciudadanos críticos, creativos y capaces de afrontar los retos complejos de la sociedad actual”.

Por Alfonso González Hermoso de Mendoza, presidente de Espacios de Educación Superior

Fuente: https://exitoeducativo.net/informe-2025-impacto-microcredenciales/