Publicado: 18 mayo 2025 a las 10:00 pm
Categorías: Artículos
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Por: Alba Gualda Chambo

En estos últimos años han adquirido gran popularidad aquellos tipos de pedagogía que se han alejado de lo convencional, dando paso a nuevos paradigmas implicados en el proceso de enseñanza-aprendizaje conocidos como pedagogía alternativa. Ejemplos de ello, pueden ser el Método Montessori, las escuelas democráticas, el Aprendizaje Basado en Problemas (ABP), o la pedagogía Waldorf. ¿Qué es la pedagogía Waldorf? En este artículo vamos a centrarnos en este modelo educativo que ha ido ganando peso con el tiempo.
La pedagogía Waldorf es un enfoque educativo que busca desarrollar integralmente al niño a través de la educación artística, la atención individualizada y la conexión con la naturaleza. Esta pedagogía se basa en las enseñanzas del filósofo austriaco Rudolf Steiner y se enfoca en la importancia de respetar el ritmo de aprendizaje de cada niño, estimulando su creatividad, su curiosidad y su capacidad de pensamiento crítico.
Aunque este tipo de pedagogía alternativa nos suene como algo muy novedoso, lo cierto es que, se empezó a idear justo tras la finalización de la Primera Guerra Mundial (1919), por el doctor en Filosofía y Letras austriaco Rudolf Steiner. Fue un encargo del propietario de la tabacalera Waldorf-Astoria Cigarrette Company en Stuttgart Emil Molt, para que organizase una escuela libre para los hijos de sus trabajadores.
Este método se basa en la realización de dinámicas que fomentan el aprendizaje cooperativo e individualizado, en donde los alumnos y alumnas pasan a ser sujetos activos de su propio aprendizaje. La integración y la participación total de las familias, adaptación al alumno según su proceso madurativo, son algunas de las claves de este método, a diferencia de la homogeneización y estandarización, a excepción de los alumnos con algún tipo de trastorno de aprendizaje del sistema educativo tradicional.
Otro de los principios de este método es que no hay exámenes, material didáctico externo, como los libros de texto, ni deberes, sino que el material se diseña por el propio centro bajo el amparo de un currículo oficial. Eso sí, adaptado a los ritmos de aprendizaje de cada alumno, ya que se construye en torno a una perspectiva trasversal y holística, fomentando la creatividad y el espíritu crítico.
En cuanto a sus contenidos, llama la atención la importancia que se da a las competencias artísticas, porque, además de las materias que se imparten dentro del currículum oficial, como teatro, pintura o danza, hay que añadir los trabajos y talleres de artesanía. Además, se empieza impartir idiomas, sobre todo inglés y alemán desde edades muy tempranas.
Si observas una escuela donde impere el waldorf learning, te darás cuenta de que los niños están encantados de vivir el momento libremente explorando el ambiente, dejándose llevar por su propio sentido de la imaginación y la curiosidad. En este mundo tan frenético en el que se les insta a los niños a competir y a superarse continuamente, la pedagogía Waldorf contempla la infancia como una etapa de disfrute.
En la pedagogía Waldorf no te encontrarás a ningún niño pegado a una pantalla de un ordenador o a una libreta atragantándose con cantidades ingentes de información que aprender de memorieta. Al contrario, en la pedagogía Waldorf prevalecerán las actividades experienciales como una excursión al bosque o a la granja escuela. El énfasis está en ir presentándole al niño diferentes experiencias en su debido momento de madurez.
En vez de depender enteramente de material ya predefinido en libros a la usanza, los niños van desarrollando sus propios apuntes para asimilar la información que les aporta el profesor. Desde que descifran el alfabeto hasta que van descubriendo el álgebra, la anatomía o la historia, los apuntes personalizados son un elemento siempre presente en la pedagogía Waldorf, e incluyen historias, redacciones, poemas, mapas, ilustraciones y ecuaciones.
Los profesores que siguen la pedagogía Waldorf se esfuerzan por sacar la verdadera esencia y gustos del interior de cada uno de los estudiantes, pero evitan hacer demasiado hincapié en un aspecto educativo o destreza de forma concreta en detrimento de otras. Es por eso que todos los estudiantes se dedican a todas las materias por igual. El objetivo de la pedagogía Waldorf es exponer a cada alumno a un amplio rango de experiencia con el fin de que puedan desarrollar intereses y habilidades.
Aunque la pedagogía Waldorf tenga sus partidarios, también hay detractores y críticos que ven serias deficiencias en su aplicación. Como en cualquier otra línea, siempre hay expertos o profesionales que resaltan los problemas de la pedagogía Waldorf, ¿pero de qué inconvenientes estamos hablando?
Aunque la realidad de estas desventajas dependerá de cómo se implemente la pedagogía Waldorf en cada caso, las mayores críticas que suelen mencionarse sobre este método educativo son:
La pedagogía alternativa Waldorf se imparte desde edades muy tempranas, concretamente desde los 0 hasta los 21 años y dividas en tres etapas: Jardín de infancia, Edad escolar y edad joven y adulta.
Se centra en el desarrollo de la psicomotricidad fina y gruesa, la habilidad visoespacial y conocimiento del entorno físico que les rodea. Para conseguir esto, las escuelas Waldorf, crean ambientes que dan cabida a la gamificación, a la cocina y a diversos talleres.
Esta fase gira en torno a la creatividad y la imaginación. El docente debe de impartir las áreas de matemáticas, idiomas o conocimiento del medio a través de juegos o invención de historias que fomenten la creatividad.
Aquí se trata de cimentar su personalidad y se motiva el espíritu crítico. En esta etapa, los educadores deben de motivar a los alumnos para que emitan juicios de valor sobre el mundo que los rodea.
Ya que hemos visto cómo funcionan las escuelas Waldorf, toca ilustrar con ejemplos de actividades reales que puedes llevar a cabo en tu día a día como profesional. Igualmente, una pregunta que te rondará por la cabeza es «¿hace falta materiales en la pedagogía Waldorf?»
En el siguiente listado podrás encontrar algunas actividades de la pedagogía Waldorf:
En definitiva, esta es otra de las muchas alternativas a la enseñanza tradicional que podemos encontrar, aunque hay un largo camino por recorrer, ya que, lo ideal sería ir introduciendo de forma progresiva estas metodologías en la escuela pública para sea accesible para todos.
Fuente: https://www.inesem.es/revistadigital/educacion-sociedad/pedagogia-waldorf/
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